"Levantad bandera sobre un alto monte; alzad la voz a ellos, alzad la mano, para que entren por puertas de príncipes. Yo mandé a mis consagrados, asimismo llamé a mis valientes para mi ira, a los que se alegran con mi gloria. Estruendo de multitud en los montes, como de mucho pueblo; estruendo de ruido de reinos, de naciones reunidas; Jehová de los ejércitos pasa revista a las tropas para la batalla"
"La historia pertenece a los intercesores"

lunes, 24 de mayo de 2010

*** Llamado a la guerra ***

CITA: Romanos 13:12 

Al aceptar a Jesucristo como el Mesías Salvador y entregar nuestra existencia a él, automáticamente nos hemos convertido en sus soldados y aliados (I Ped 2:9-10), ostentamos títulos grandiosos: Embajadores (II Cor 5:20), Herederos (Rom 8:17, Tit 3:7, Gal 4:7, 4:1, 3:29), Valientes (Mat 11: 12) .... y muchos más.

Ciertamente el Señor tiene un gran plan para con nosotros y por ello nos ha ceñido de gloria y autoridad. Todo lo que Dios quería hacer en el mundo lo hará directa o indirectamente por medio de la iglesia (Efes 1:22-23) y por ello todo creyente sin excepción tiene un llamado guerrero ( Is 13:1-5, II Tim 2:4), pues tenemos un Dios guerrero, que lucha en contra de la maldad y libra nuestra batallas. No en vano se llama a sí mismo JEHOVA TZEVA’OT : Jehová de los ejércitos, y como olvidar su revelación como JEHOVA NISI : Jehová nuestro estandarte. Todo aquel que le conozca y no desee enfilarse en su ejercito ofende su divinidad. Pierde hermosas bendiciones y abre puertas al enemigo (Lc 11:23).

Pero no todo creyente tiene el mismo llamado pues así como un ejercito en lo natural posee artillería, fuerza aérea, infantería, etc., en el ejercito del Señor ocurre lo mismo. Hay tres áreas de trabajo muy relacionadas y dependientes entre sí:

· Intercesión
· Liberación
· Guerra espiritual estratégica.

Intercesión: La persona que es llamada a la Intercesión mantendrá carga de oración constante por las necesidades urgentes o presentes de la congregación local. Son este tipo de creyentes que sienten la necesidad de ver la gloria de Dios sobre la tierra y por ello el Señor le concede respuestas favorables a sus oraciones; desatan a los incrédulos y bendicen a los ministros.

Los que tienen el llamado neto a la intercesión desarrollan amor y fidelidad a la iglesia; pasará horas sobre sus rodillas gimiendo por los perdidos, moviendo la gloria de Dios a su favor. Aquellos que poseen el don de interceder desarrollan mucho las oraciones de esfuerzo (llanto, gemido, dolores de parto), y las oraciones en lenguas y su interpretación.

Liberación: Cuando un creyente es llamado al área de liberación, desarrolla un carácter consejero, operará en los dones de discernimiento de espíritus, palabra de ciencia, sabiduría, fe y milagros. Lidiará y tendrá enfrentamientos con demonios de una forma más directa que el intercesor. El llamado de liberación echa fuera demonios de personas y da el consejo preciso para que el liberado conserve la bendición. Es muy necesario que el que practique la liberación mantenga un equilibrio en su forma de ministrar y una vida santificada en el Señor, pues el ministerio de liberación es una de los más atacados por las huestes del mal.

Guerra espiritual estratégica: En esta área se desarrolla por parte del creyente una visión amplia donde opera con frecuencia el don de profecía, discernimiento y palabra de ciencia y sabiduría. El guerrero estratégico será el encargado de dirigir batallas espirituales en lugares físicos, es más directo que el liberador pues se encargará de destruir columnas de iniquidad, tomar posiciones, enfrentar espíritus territoriales así como de dar estrategias de trabajo a los intercesores. Ninguna de estas áreas funcionan independientes, necesitan la ayuda mutua, pues somos un ejercito y como tal debemos ocupar el lugar correcto pero también fortalecernos unos a otros y reforzar la labor desempeñada por cada uno. Recordando que las batallas se ganan cuando hay unidad. Tenemos un jefe poderoso, identifiquemos nuestro lugar en su ejercito y comprometámonos a servirle de todo corazón.
*** Columnas de iniquidad ***
Columnas de iniquidad: Las hay mundiales, continentales, regionales, nacionales y locales.

Satanás edifica su reino a través de estas; son piezas columnares en la edificación del mal, ya sean fortalezas, castillos, ciudades etc. Desde luego hablando en un sentido espiritual son semejanzas de las columnas de una casa o edificio las que le dan soporte al resto de la construcción “las columnas de iniquidad “son las bases fuertes de Satanás en diversos territorios a través las cuales sus ciudades fortificadas son establecidas y con ellas su maligna y destructiva influencia. Han tenido su asiento en una región en tiempos pasados y muy remotos. Fueron los primeros asientos de prácticas de ocultismo y satanismo para pactar un lugar ellas son:
  1. Guaridas de Demonios: Los demonios se agrupan, hay legiones y huestes. En estas columnas han establecido sus cuarteles desde la antigüedad por el pecado de los ancestros. 
  2. Bases de Control e Influencia: Como Pérgamo (Apoc) son el asiento del gobierno del diablo. Son o constituyen sus “tronos” o “embajadas” desde las cuales se fijan sus políticas de control de los pueblos.  
  3. Fuentes de pacto y renovación de los mismos: Desde tiempos inmemoriales estos lugares constituyen santuarios religiosos, o de la superstición y el ocultismo a donde constantemente van las gentes para pactarse, o pactar a su nación, o renovar viejos votos.
  4. Centros de invitaciones permanentes a los demonios: Como ocurre con un contrato legal de arrendamiento, cada año o por períodos debe éste renovarse, así debe renovar satán los pactos por territorios. Esto lo hace a través de invitaciones que hacen las gentes a los demonios con idolatrías, procesiones, caminatas, etc, allí en las columnas de iniquidad. 
  5. Altares de sacrificios e idolatrías: Hay lugares establecidos por los primeros moradores de una región luego las culturas posteriores los mantienen. A veces cambian o los personajes venerados pero allí se persevera el hacer idolatrías o sacrificios diversos, hay lugares que se destacan en este quehacer maligno. 
  6. Bases para el fortalecimiento de las fuerzas satánicas: Son lugares donde por la cantidad de idolatrías o hechicerías que se han hecho y se hacen, los poderes diabólicos se fortalecen. Hay lugares más destacados que otros en cada nación. 
  7. Centros para desarrollo de la “Religión” y el “Demonismo”: Una de la formas de control de los pueblos por el día es mediante un “sincretismo” religioso, una mezcla de falso cristianismo (religión idólatra) con paganismo (ocultismo). Este es el espíritu de Babilonia (diabólica). Allí mediante ceremonias ocultas los brujos “dan de comer a santos” (personajes religiosos en cuyas figuras se esconden los demonios). Esto es ofrendas y sacrificios de sangre. Allí naciones son pactadas y pueblos esclavizados. Lamentablemente para la religión romana, su culto y accionar está teñido ampliamente de este principio babilónico y sus santuarios religiosos han sido usados al paso de los siglos para fortalecer pactos diabólicos sobre sus comunidades controladas. Para una estrategia victoriosa en la guerra espiritual es necesario identificar estas columnas. Son como fuentes de abastecimiento y municiones del enemigo. El poder que opera en ellas debe ser aniquilado. Debemos derribarlas espiritualmente siguiendo la guía del Espíritu Santo. Este es el trabajo para todo el pueblo de Cristo y no de un solo hombre.

jueves, 20 de mayo de 2010

¿Qué hace sonreír a Dios?

  

Ya que agradar a Dios es el principal propósito de nuestra vida, la tarea más importante que tenemos es descubrir cómo hacerlo con exactitud. Es una dicha que la Biblia nos presente un ejemplo claro de una vida que agradó a Dios.

El hombre se llamaba Noé. Del estudio de su vida aprendemos cinco actos de adoración que hacen sonreír a Dios.
Dios sonríe cuando lo amamos por encima de todo.
Cuando confiamos en él completamente.
Cuando lo obedecemos de todo corazón.
Cuando lo alabamos y le manifestamos una gratitud continua.
Y cuando cumplimos sus propósitos.
Lo que Dios más quiere de nosotros es que tengamos comunión con él. Él te ama de todo corazón y desea, en reciprocidad, que tú también lo ames. El anhelo de Dios es que lo conozcamos y que pasemos tiempo con él. Él se complace con nosotros. Tener comunión con Dios, aprender a amarlo y ser amado por él, debería ser el mayor objetivo de nuestra vida. No hay ninguna otra cosa que tenga tanta importancia.
Jesús dijo:"Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con tu alma y con toda tu mente... Éste es el primero y el más importante de los mandamientos"
MATEO 22:37-38 (NVI)
"Agradamos a Dios por lo que hacemos y no solo por lo que creemos"
SANTIAGO 2:24 (PAR)
La palabra de Dios nos dice claramente que no podemos ganarnos la salvación. La salvación es por gracia, no por ningún esfuerzo de nuestra parte. Pero como hijos de Dios podemos agradar a nuestro Padre celestial mediante la obediencia. Busquen es sus Biblias y hagan una lista de todos los pequeños actos de obediencia que agradan a Dios. Todos esos actos de obediencia son también actos de adoración. ¿Por qué a Dios le agrada tanto la obediencia? Por que es la demostración de que realmente lo amamos.
Jesús dijo: "Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos"
JUAN 14:15 (PAR)
"Dios, desde el cielo, mira a hombres y mujeres; busca a alguien inteligente que lo reconozca como Dios"
SALMO 14:2 (BLS)
Cuando vivimos a la luz de la eternidad, nuestro enfoque cambia. En lugar de plantearnos: "¿Cuánto placer me proporciona la vida?" llegamos a pensar: "¿Cuánto placer le proporciono a Dios con mi vida?"
Dios está buscando personas como Noé: personas dispuestas a vivir para agradarlo. La adoración como estilo de vida es la única manera sabia y sensata de vivir
LAS OBRAS DE NUESTRAS MANOS

Una razón por la que se nos deja aquí en la tierra y no se nos lleva al cielo de inmediato después de haber confiado en Cristo para la salvación es que Dios tiene trabajo para nosotros. «El hombre es inmortal —decía San Agustín—, hasta que haya hecho su trabajo».
El tiempo de nuestra muerte no lo determina nada ni nadie aquí en la tierra. Esa decisión la toman los concilios en el cielo. Cuando hayamos hecho todo lo que Dios tiene en mente para nosotros, entonces y sólo entonces Él nos llevará al hogar celestial —ni un segundo antes. Y, como escribió Pablo: «David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió» (Hechos 13:36).
Mientras tanto, hasta que Dios nos lleve con Él, hay mucho por hacer. «Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura —dijo Jesús—. La noche viene, cuando nadie puede trabajar» (Juan 9:4). La noche vendrá cuando cerremos nuestros ojos en este mundo de una vez por todas o cuando nuestro Señor regrese para llevarnos para estar con Él. Con cada día nos acercamos un poquito más a ese momento.
Mientras tengamos la luz del día, debemos trabajar —no para conquistar, adquirir, acumular y jubilarnos, sino para hacer visible al Cristo invisible tocando a las personas con Su amor. Entonces podemos estar confiados en que nuestro «trabajo en el Señor no es vano» (1 Corintios 15:58). —DHR
UN SILBO APACIBLE Y DELICADO

Cuando Dios le habló a Elías en el Monte Horeb, lo pudo haber hecho con el viento, el terremoto, o el fuego. Pero no lo hizo así. Le habló con «un silbo apacible y delicado» (1 Reyes 19:12). Dios le preguntó: «¿Qué haces aquí, Elías?» (v. 13), cuando éste se escondía de Jezabel, quien había amenazado con matarle.
La respuesta de Elías reveló lo que Dios ya sabía —la profundidad de su temor y desaliento. En efecto, le dijo: «Señor, he sentido un vivo celo cuando los demás te han abandonado. ¿Qué recibiré por ser el único que te defiende?» (ver el v. 14).
¿Era en realidad Elías el único que servía a Dios? No. Dios tenía a «siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal» (v. 18).
Puede que en las profundidades de nuestro temor o desesperación también pensemos que somos los únicos que servimos a Dios. Puede que eso suceda justo después de haber llegado a la cumbre de algún éxito, como le sucedió a Elías. El Salmo 46:10 nos recuerda «estad quietos y conoced» que Él es Dios. Cuanto antes nos centremos en Él y Su poder, tanto más pronto veremos que somos librados de nuestro temor y autocompasión.
Tanto los címbalos que retiñen —que representan nuestros fracasos—, como los metales que resuenan —que representan nuestros éxitos— pueden ahogar el silbo apacible y delicado de Dios. Es momento de que acallemos nuestros corazones para escucharle a Él mientras meditamos en Su Palabra. —AL
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. —Salmo 46:10

viernes, 14 de mayo de 2010

LA INTERCESION ESTRATEGICA”

LAS ESCRITURAS DE BASE

          “Y ustedes me serán un reino de sacerdotes y una nación santa” Éxodo 19: 6
“...también ustedes son como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual. De este modo llegan a ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales...Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable”. 1 Pedro 2: 5,9
“Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos”. Efesios 6: 17, 18
“El nos libró nos librará de tal peligro de muerte. En él tenemos puesta nuestra esperanza, y él seguirá librándonos. Mientras tanto, ustedes nos ayudan orando por nosotros. Así muchos darán gracias a Dios por nosotros a causa del don que senos ha concedido en respuesta a tantas oraciones”. 1 Corintios 1: 10, 11
“Yo he buscado entre ellos a alguien que se interponga entre mi pueblo y yo, y saque la cara por él para que yo no lo destruya. Y no lo he hallado!”. Ezequiel 22: 30
“Les manda saludos Epafras, que es uno de ustedes. Este siervo de Cristo Jesús está siempre luchando en oración por ustedes, para que plenamente convencidos, se mantengan firmes, cumpliendo en todo la voluntad de Dios. A mí me consta que él se preocupa mucho por ustedes y por los que están en Laodicea y en Hierápolis”. Colosenses 4: 12, 13
LA ORACION POR LAS NACIONES
SIEMPRE ES LA TAREA INTENCIONAL
PARA EL PUEBLO DE DIOS
En el pacto de Dios a Abraham (Génesis 12: 1-3), se observa que Israel debería ser una nación misionera de bendición divina para todos los pueblos de la tierra.
En esos días, como en los nuestros, solamente un pequeño grupo iría a las naciones para compartir la verdad de Dios.
¿Cuál fue la intención de Dios con el resto de su pueblo?
En Éxodo 19: 6 Dios hace una afirmación bien clara de la tarea, grande y duradera que ha dado para su pueblo: “Y ustedes me serán un reino de sacerdotes”
Este trabajo de sacerdote sería notable como puente entre Dios y el hombre al ofrecer oraciones y sacrificios por la gente.
Ahora bien, si toda la nación de Israel fuese sacerdote. ¿Para quiénes serían sacerdotes?
Seguramente, no era para ministrarse a sí mismos!!
Sino que tenían que ser sacerdotes (puentes) entre Dios y los pueblos de la tierra.
Sabemos por las Escrituras que solamente una pequeña parte de Israel fueron fieles al pacto de Abraham.
Pero, cuando Dios transfirió su tarea a su iglesia para ir y hacer discípulos de todas las naciones, la tarea correspondiente de ser un reino de sacerdotes también fue entregado a la Iglesia (1 Pedro 2: 5, 9; Apocalipsis 1: 6)
En el siglo XVI, Martín Lutero pudo librar a la iglesia del clero profesional de la Iglesia Católica Apostólica Romana, trayendo de regreso el concepto del sacerdocio de cada creyente.
Pero ¿por qué motivos va a orar el creyente - sacerdote?
¿Solamente por su propia familia y sus preocupaciones? NO!
Dios siempre tuvo en mente que su pueblo pudiera ser una fuerza potente de oración, un sacerdocio orando que las naciones sean reconciliados a Dios.
Las Escrituras son claras en 1 Juan 5: 14 que Dios escucha, y contesta (responde) nuestras oraciones siempre y cuando oremos según su voluntad. Está, también muy claro que es la voluntad de Dios que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 3: 9.
Por ello, el Apóstol Pablo, nos exhorta en 1 Timoteo 2: 1, 3,4: “Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos.”... “Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador, pues él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad”
El misionero Wesley Duewell, autor de libros de oración comenta: “Cualquier cristiano cuya oración diaria no incluya su nación y otras naciones del mundo esta desobedeciendo el último mandato de Jesús en Mateo 28: 19”
En el libro de Proverbios 28: 9 el rey Salomón declara: “Dios aborrece hasta la oración del que se niega a obedecer la ley”
El Señor Jesucristo dio una sola tarea a su iglesia para completar: “Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones...” Mateo 28: 10
Sabemos que la palabra “naciones” se refiere a los grupos étnicos.
Lamentablemente, todavía hay entre los grupos étnicos menos evangelizados, 250 etnias mayoritarias no alcanzadas.
En total, son más de dos mil millones de personas, que todavía no pueden escuchar las buenas noticias de Cristo para que sean reconciliadas con Dios por su muerte y la resurrección de Cristo.
Es una tragedia que cada día mueran de estos grupos, 48.000 preciosas personas y vayan al infierno. ¿Qué está haciendo la iglesia por ellos?
En primer lugar, la iglesia debería orar. No debería cesar de orar.Hay misioneros entre ellos. ¿Estamos orando y clamando por ellos?
Jesús dijo en Marcos 3: 27 (Mateo 9: 29 y Lucas 11: 22): “Ahora bien, nadie puede entrar en la casa de alguien fuerte y arrebatarle sus bienes a menos que primero lo ate. Sólo entonces podrá robar su casa”
El Apóstol Santiago dice: “Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes” Santiago 4: 7
Satanás es un enemigo vencido!!
El Apóstol Pablo dice en 2 Corintios 4: 4, “El dios de este mundo ha cegado la mente de estos incrédulos, para que no vean la luz del glorioso evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios”
También en la misma carta, Pablo afirma que a través de la oración las fortalezas del diablo pueden ser tumbadas y destruidas.
¿QUE ES UN INTERCESOR?
La muerte de 48.000 personas (madres, padres, jóvenes, niños, etc.) por día entre los grupos étnicos menos evangelizados, quebranta el corazón de Dios. Entristece el corazón de Dios. ¿Nos quebranta, nos entristece a nosotros también?
Cuando Jesús contempló la ciudad de Jerusalén, LLORO POR ELLA (Lucas 19: 41)
El Apóstol Pablo tuvo una gran tristeza y le embargaba un continuo dolor de corazón por los perdidos de Israel (Romanos 9: 2,3)
El corazón del intercesor late con el corazón de Dios.
El corazón de Dios se entristece por los perdidos.
“El vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”
El cielo se regocija cuando uno de los perdidos es encontrado.
La pasión de Jesús, debe ser la nuestra también.
Al orar por las naciones, la pasión de Dios nos ha de invadir.
Hemos de conocer más de la profundidad de su amor y misericordia.
Hemos de entender más de su gracia que le guió a Jesús a la cruz para que las personas sean salvas.
C. T. Studd, deportista y misionero en el África dijo: “Si Jesucristo que es Dios murió por mí, no hay sacrificio por él mayor que yo pudiera hacer”
El acto más grande de intercesión fue la cruz.
Por medio de esa intercesión, nosotros que somos salvos, somos deudores a todos los hombres que hasta el momento no han sido redimidos. ¿Lo crees?
No podemos sentarnos plácidamente mientras el mundo agoniza bajo el control de Satanás. No podemos estar en fiesta ignorando la muerte de muchos sin Cristo.
Tenemos la autoridad y el poder en el nombre de Jesús para hacer una gran tarea.
Por lo tanto, HAGÁMOSLO, pongámonos en ACCION
LA ORACION ES LA MÁS GRANDE RESPONSABILIDAD QUE SE NOS CONCEDIO
Ninguno se puede excusar, para interceder. No es una opción.
Todos somos sacerdotes delante de Dios.
Es nuestra vocación, es una misión básica.
Entonces ¿Qué es un intercesor?
Uno que se pone en la brecha a favor de otros.
Esta frase viene de Ezequiel 22: 30, 31. ”Yo he buscado entre ellos a alguien que se interponga entre mi pueblo y yo, y saque la cara por él para que yo no lo destruya. Y no lo he hallado!”
Dios no quiso destruir las personas pero no hubo un intercesor.
Moisés, en otra oportunidad, intercedió por el pueblo de Israel, cuando Dios iba a destruirlos.
Como resultado, Dios dijo: “Me pides que los perdone, y los perdono” Números 14: 20.
Ezequías intercedió por Israel cuando estaba frente a la destrucción por los asirios. Dios escuchó la oración y destruyó a 185.000 enemigos.
Pablo escribió en Colosenses 4: 2: “Dedíquense a la oración, perseveren en ella con agradecimiento y al mismo tiempo intercedan por nosotros a fin de que Dios nos abra las puertas para proclamar la palabra, el misterio de Cristo...
Más adelante en la carta Pablo demuestra lo que esto significa por el ejemplo de EPAFRAS.
Este luchaba en la oración por los de Colosas. La palabra traducida como “orando encarecidamente” (agoniza) era la misma palabra que describe a los gladiadores luchando en la arena del Coliseo, una batalla de vida o muerte. Dos gladiadores entraban en la arena uno solo salía con vida.
De esta manera Epafras, luchaba en contra de las fuerzas demoníacas que estaban haciendo fuerza para que el evangelio no echara raíces entre los de Hierápolis.
El grupo étnico de los frigios era entonces el grupo no alcanzado de la antigua Colosas..
Pablo dijo algo más refiriéndose a Epafras: A mí me consta que él se preocupa mucho por ustedes y por los que están en Laodicea y en Hierápolis”
La frase se preocupa mucho, en otras versiones dice “tiene gran solicitud” y en la versión en inglés del Rey Jaime se traduce “trabajando duro”. En griego es “ponom” y es la misma que se usa para trabajos de construcción.
Es decir, interceder es trabajo duro.
Orar requiere dedicación y sacrificio de nuestra parte.
Jesús se levantaba antes del amanecer para orar (Marcos 1: 35)
En la carta a los Hebreos 5: 7 dice: “En los días de su vida mortal, Jesús ofreció oraciones y súplicas con fuerte clamor y lágrimas...”
Los intercesores no temen “desnudar sus almas” delante del Señor y clamar por justicia, misericordia y salvación por los perdidos.
Esta clase de vida lo llevará a una profunda intimidad con el Señor.
La bendición de ser un intercesor es de vital importancia que traspasa la eternidad.
Jesús prometió que sus intercesores triunfarían cuando afirmó: ”¿Acaso Dios no hará justicia a sus escogidos que claman a él día y noche?” y luego agregó: “ No obstante, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra? Lucas 18: 7,8. De acuerdo a lo que Jesús dice, la diferencia entre estos dos tipos de creyentes se notará en su vida de oración.
EL SECRETO DEL ÉXITO MISIONERO DE PABLO
A cada iglesia el Apóstol Pablo le pidió encarecidamente que oraran por él. ESTE ES EL SECRETO DE SU ÉXITO MINISTERIAL.
A la iglesia de Roma él le suplicó: “Les ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que se unan conmigo en esta lucha y que oren a Dios por mí Pídanle que me libre de caer en manos de los incrédulos...” Romanos 15: 30, 31
El Apóstol entendía que sin las oraciones del pueblo de Dios, él no sería efectivo.
Adondequiera que iba y desde dondequiera que escribió a las iglesias, siempre buscaba intercesores.
Sus epístolas fueron las “Primeras Cartas Misioneras”, Pablo dijo a la iglesia en Corinto: “Hermanos, no queremos que desconozcan las aflicciones que sufrimos en la provincia de Asia. Estábamos tan agobiados bajo tanta presión, que hasta perdimos la esperanza de salir con vida: nos sentíamos como sentenciados a muerte” 2 Corintios 1: 8.
La razón por la cual les mantenía informados era a fin de que oraran en forma inteligente por él y por eso los instruía: “Pero esto sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios, que resucita a los muertos. Él nos libró y nos librará de tal peligro de muerte. En él tenemos puesta nuestra esperanza; y él seguirá librándonos” 2 Corintios 1: 9, 10.
A la iglesia de Éfeso, Pablo envió al hermano Tíquico para que les ayudara a orar mejor por él: El les dijo: “...para que también ustedes sepan cómo me va y qué estoy haciendo” Efesios 6: 21, el propósito está en los versículos anteriores 19 y 20, pues Pablo dice: “Oren ustedes por mí para que cuando hable, Dios me dé las palabras para dar a conocer con valor el ministerio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas. Oren para que lo proclame valerosamente, como debo hacerlo”
La labor de Pablo era ilegal y peligrosa al igual que hoy en día lo es en muchas áreas pioneras.
Sin la oración de la iglesia, Pablo sabía que la misión sería estéril.
En una ocasión Pablo explicó: “Sí, deseábamos visitarlos “- yo mismo Pablo, más de una vez intenté ir -, pero Satanás nos lo impidió.” 1 Tesalonicenses 2: 18
Pablo entendió que esta lucha no era contra carne ni sangre.
Las verdaderas dificultades y los problemas que enfrentaba en su trabajo misionero, eran de carácter espiritual, por ello el necesitó que el pueblo de Dios se uniera a él en esta lucha, orando a Dios.
LA DISCIPLINA DE ORAR DIARIAMENTE
De acuerdo a la Biblia la falta de oración es pecado: En el primer libro de Samuel 12: 23 dice: “En cuanto a mí, que el Señor me libre de pecar contra él dejando de orar por ustedes.”
Cualquier cristiano cuya oración diaria no incluya su Nación y otras naciones del mundo, está en desobediencia al último mandato de nuestro Señor Jesucristo en Mateo 28: 19, que nos ayuda a tener una oración planificada. NO solamente durante el día, sino con un cuidadoso plan de intercesión de parte de cada creyente.
Cuando Cristo enseñó a sus discípulos a orar el “Padre nuestro”, está claro que es una responsabilidad diaria. Nos mandó a orar “el pan nuestro de cada día dánoslo hoy” no dijo, danos esta semana nuestro pan semanal.
Asimismo este patrón de oración diaria nos, manda a orar: “Venga tu reino y hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”
Como hemos visto él ha manifestado su voluntad muy claramente a través de toda la Biblia. Esa voluntad es que sean hechos discípulos en todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas y que la entrada a su reino esté al alcance de todos los hombres y como hemos visto esto requiere INTERCESION diaria, ponernos en humillación ante Dios, resistiendo al diablo, que está oscureciendo el evangelio.
Intercediendo por los misioneros para que sigan predicando con valentía y fidelidad.
Oración diaria por la unción del Espíritu Santo para que abra los oídos y puedan oír el mensaje de salvación que es por la fe en Cristo Jesús.
Podemos aprender tanto de la clase de oraciones que Pablo le pidió a las iglesias.
- El pidió por liberación de la opresión y la muerte (romanos 15: 31; 2 Corintios 1: 10, 11)
- Pidió por habilidad para predicar el evangelio con denuedo (Efesios 6: 19, 20)
- Liberación de la prisión (Filipenses 1: 18, 19)
- Por puertas abiertas para proclamar el mensaje (Colosenses 4: 3)
- Por el rápido avance y progreso del evangelio (2 Tesalonicenses 3: 1)
Cada una de estas peticiones son válidas y relevantes para nuestros misioneros que realizan, hoy en día, trabajos pioneros, debiéramos familiarizarnos con ellas e incorporarlas en nuestras oraciones.
En la misma carta donde el Apóstol pidió oración, también le dijo a ;as iglesias que él estaba orando por ellas.
El dijo a los Tesalonicenses que oraba de día y de noche con gran insistencia por ellos(1 Tesalonicenses 3: 10). A los Colosenses les dijo: “Por eso, desde el día en que lo supimos no hemos dejado de orar por ustedes. Pedimos que el Señor les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual, para que vivan de manera digna del Señor, agradándole en todo.”. Colosenses 1: 10
Pablo dejó saber esto porque quería sentar un ejemplo de vida devocional. Una vez explicó: “Pongan en práctica de lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes”. Filipenses 4: 9.
Sus oraciones por las iglesias enviadoras son igualmente interesantes.
El oró para que tuvieran ciencia y conocimiento, es decir una comprensión de lo que tenemos en Cristo y que fueran activos en compartir esta fe (Filipenses 1: 9). En Colosenses 1: 9 y 10, para que llevaran fruto y crecimiento en el conocer a Dios. En Efesios 3: 17 para que fuesen cimentados en amor.
Las últimas líneas de batalla ya se marcaron para completar la evangelización del mundo.
Aproximadamente, 2.000.000.000 entre musulmanes, budistas e hindúes son los no alcanzados todavía.
Mil ochocientos millones viven en 250 megagrupos y muchos de estos, cuentan con misioneros trabajan entre ellos, varios de estos misioneros son de América Latina.
Hay 60.000.000 de evangélicos en 200.000 iglesias de Iberoamérica, si éstas, adoptaran sistemáticamente grupos étnicos estratégicos entre los musulmanes, budistas e hindúes, y si los miembros empezaran a interceder por dicho grupo étnico adoptado y por los misioneros que están trabajando entre dicha etnia, millones de personas serían atraídas a la familia de Dios..
Pero esto no ocurrirá a menos que cada uno de nosotros, 1 x 1, tome la decisión de ser parte de este reino de sacerdotes que el Señor está buscando.
Sacerdotes cuyo corazón se quebranta al saber que personas preciosas están muriendo sin conocer a Cristo.

Multitudes en Europa y Norte América oraron diariamente por los perdidos en Iberoamérica a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Muchos fueron librados del yugo del catolicismo romano y pudieron nacer de nuevo en una relación viva con Cristo Jesús.

¿No podremos hacer lo mismo nosotros hoy día por aquellos esclavizados, por el Islam, Hinduismo y Budismo?
Nosotros recibimos salvación porque otros intercedieron por nosotros por nosotros.
SOMOS DEUDORES como dijera Pablo.

OREMOS HASTA QUE TODAS LAS ETNIAS EN TODAS PARTES

CONOZCAN EL MARAVILLOSO AMOR DE JESUCRISTO.

Después de las nubes.



paisaje2Después de cada aguacero… rayos del sol vendrán a resplandecer.
Después de cada sequía abrasadora… es visto algún rocío mañanero.
Después de cada tronada… hay una pacífica calma.
Después de un frío intenso… se puede sentir un calor primaveral.
Después de cada lágrima derramada… una sonrisa pronto podrá verse.
Después de cada amigo amado que se va… vienen algunos amigos nuevamente.
Después de cada sueño que has tenido… fracasa y huye la avaricia. Un nuevo sueño pronto tomará su lugar… con esperanza que puedas abrazar.
Después de cada pesar en el corazón que es derramado en lágrimas de
dolor… está la amante mano de Dios que ofrece dulce alivio.



Una carta sin leer

Un cierto joven yacía moribundo en India. Hacía algunos años había abandonado su hogar y “malgastado su dinero”. Viéndose en la mayor miseria, escribió a su padre que le enviase dinero y ayuda.
A su debido tiempo recibió una carta de su padre, y con gran ansiedad miró dentro del sobre para ver si contenía algún cheque o giro postal. No encontrado nada en el interior del sobre, cogió la carta y con gran ira e impaciencia la arrojó hacia un lado sin leerla.
Habiendo empeorado y viendo que su fin  se acercaba, volvió a pensar en su casa y en sus padres, y rogó a la persona que lo cuidaba que le buscase y leyese la carta que él había tirado.
Dicha carta hablaba del grandísimo deseo que su padre tenía por que él regresase a su casa y que había comprado algunos negocios para él. Continuaba diciendo que fuese a un cierto banquero de la ciudad y pidiese todo el dinero que necesitase para su viaje.
El joven se dio cuenta demasiado tarde, de lo bien que su padre había provisto de todo para él. El había despreciado todo aquel cuidado y aquel amor.
¡Qué semenjanza tan grande existe entre este joven y el pecador que se halla apartado de Dios! Lo único que el pecador desea, es que se le provea para satisfacer sus propios deseos. Desconoce por completo el evangelio de Dios, y la plenitud de los bienes que esperan al pródigo que regresa. No siente deseo alguno de ir a Dios, y piensa que el es un Juez severo, que sólo le aguarda para descargar su ira sobre él.
El pecador no cree que Dios es el “Dios de toda gracia”. Pero El lo es, y quiere que todos sean salvos, aún tú.
¿Has leído su mensaje?


No hagas oído de las críticas

Donde quiera hemos oído críticas. En la misma Biblia se nos habla de personas que fueron criticadas. Recordemos como en el Pentecostés la gente se burlaba diciendo que los discípulos estaban borrachos. Muchas veces vemos a alguien que viene cojeando por estar enfermo y decimos que viene borracho. Mientras más consagrados estamos al Señor, menos haremos caso a este mundo.
Había un niño adoptado por un maestro de música que daba por primera vez un concierto. Todo el auditorio esperaba y escuchaba con atención al niño. Notaron que aunque era el más pequeño había quedado mejor que nadie. Al fin se dieron cuenta, que el niño no cesaba de mirar hacia cierto lugar. La ansiedad fue tan grande que el auditorio no pudo menos que volver la cabeza para ver el objeto de la atención infantil.
Entonces vieron que atrás, estaba su padre adoptivo dirigiéndole y marcándole el compás, siendo esa la razón por la cual el niño no se equivocaba. Así sucede con nosotros; por eso debemos poner nuestros ojos sólo en Cristo y no fijarnos demasiado en los demás. Sólo así resultaremos triunfantes.
Dios siempre llega en el momento justo.


Todos los Domingos por la tarde, después del servicio mañanero en la iglesia, el Pastor y su hijo de 11 años iban al pueblo a repartir volantes a cada persona que veían. Este Domingo en particular, cuando llegó la hora de ir al pueblo a repartir los volantes, el tiempo estaba muy frío y comenzó a lloviznar.
El niño se puso su ropa para el frío y le dijo a su padre,:”OK, papá, estoy listo’.
Su papá, el Pastor, le dijo, “¿Listo para qué?”
‘Papá, es hora de ir afuera y repartir nuestros volantes.’
El papá respondió, ‘Hijo, esta muy frío afuera y está lloviznando.’
El niño miró sorprendido a su padre y le dijo, ‘Pero Papá, la gente necesitan saber de Dios aún en los días lluviosos.’
El Papá contestó , ‘Hijo yo no voy a ir afuera con este tiempo.’
Con desespero, el niño dijo, ‘Papá, puedo ir yo solo? Por favor?
Su padre titubeó por un momento y luego dijo, ‘Hijo, tú puedes ir. Aquí tienes los volantes, ten cuidado.’
‘Gracias papá!’
Y con esto, el hijo se fue debajo de la lluvia. El niño de 11 años caminó todas las calles del pueblo, repartiendo los volantes a las personas que veía.
Después de 2 horas caminando bajo la lluvia, con frío y su último volante, se detuvo en una esquina y miró a ver si veía a alguien a quien darle el volante, pero las calles estaban totalmente desiertas. Entonces él se viró hacia la primera casa que vio,  caminó hasta la puerta del frente, tocó el timbre varias veces y esperó, pero nadie salió.
Finalmente el niño se volteó para irse, pero algo lo detuvo. El niño se volteó nuevamente hacia la puerta y comenzó a tocar el timbre y a golpear la puerta fuertemente con los nudillos. Él seguía esperando, algo lo aguantaba ahí frente a la puerta. Tocó nuevamente el timbre y esta vez la puerta se abrió suavemente.
Salió una señora con una mirada muy triste y suavemente le preguntó:
‘Qué puedo hacer por ti, hijo.’
Con unos ojos radiantes y una sonrisa que le cortaba las palabras, el niño dijo,:
‘Señora, lo siento si la molesté, pero sólo quiero decirle que   ….*DIOS REALMENTE LA AMA * y vine para darle mi último volante, que habla sobre DIOS y SU GRAN AMOR.
El niño le dio el volante y se fue.
Ella solo  dijo:
‘GRACIAS, HIJO, y que DIOS te bendiga.’
Bien, el siguiente domingo por la mañana el pastor estaba en el púlpito y cuando comenzó el servicio preguntó:
‘Alguien tiene un testimonio ó algo que quiera compartir?.
Suavemente, en la fila de atrás de la iglesia, una señora mayor se puso de pie. Cuando empezó a hablar, una mirada radiante y gloriosa brotaba de sus ojos:
‘Nadie en esta iglesia me conoce. Nunca había estado aquí, incluso todavía el domingo pasado no era Cristiana.
Mi esposo murió hace un tiempo atrás dejándome totalmente sola en este mundo. El domingo pasado fue un dia particularmente frío y lluvioso, y también lo fue en mi corazón; ese día llegué al final del camino, ya que no tenía esperanza alguna ni ganas de vivir.
Entonces tomé una silla y una soga y subí hasta el ático de mi casa. Amarré y aseguré bien un extremo de la soga a las vigas del techo; entonces me subí a la silla y puse el otro extremo de la soga alrededor de mi cuello.
Parada en la silla, tan sola y con el corazón destrozado, estaba a punto de tirarme cuando de repente escuché el sonido fuerte del timbre de la puerta.
Entonces pensé, ‘Esperaré un minuto y quien quiera que sea se irá’.
Yo esperé y esperé, pero el timbre de la puerta cada vez era más insistente, y luego la persona  comenzó a golpear la puerta con fuerza.
Entonces me pregunté, QUIEN PODRÁ SER?
Jamás nadie toca mi puerta ni vienen a verme!
Solté la soga de mi cuello y fui hasta la puerta, mientras el timbre seguía sonando cada vez con mayor insistencia.
Cuando abrí la puerta no podía creer lo que veían mis ojos, frente a mi puerta estaba el más radiante y angelical niño que jamás había visto.
Su sonrisa, ohhh, nunca podré describirla! Las palabras que salieron de su boca hicieron que mi corazón, muerto hace tanto tiempo, volviera a la vida, cuando dijo con voz de querubín:  ‘SEÑORA , sólo quiero decirle que DIOS realmente la ama.’
‘Cuando el pequeño ángel desapareció entre el frío y la lluvia , cerré mi puerta y leí cada palabra del volante.
Entonces fui al ático para quitar la silla y la soga.
Ya no las necesitaría más. Como ven  . . .ahora soy una hija feliz del REY.
Como la dirección de la iglesia estaba en la parte de atrás del volante, yo vine personalmente decirle GRACIAS a ese pequeño ÁNGEL DE DIOS que llegó justo a tiempo y, de hecho, a rescatar mi vida de una eternidad en el infierno.’
Todos lloraban en la iglesia.
El Pastor bajó del pulpito hasta la primera banca del frente, donde estaba sentado el pequeño ángel; tomó a su hijo en sus brazos y lloró incontrolablemente.
Probablemente la iglesia no volvió a tener un momento más glorioso.
Dios te bendiga  por leer este mensaje.